PRIMER ANIVERSARIO

Cuando sueñas y crees, eres capaz de crear.

GEA es un proyecto que rondaba mi cabeza desde hacia tiempo; que necesitaba ser concebido, gestado y parido. Así con interés, esfuerzo, y sobre todo mucha ilusión, el verano de 2015 GEA abrió sus puertas para ofrecer una atención psicológica general y específica en psicología perinatal.

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Pero GEA tenia que ofrecer  más, tenía y tiene que ser un espacio global, que proporcione a la mujer, madre, familia una atención integral, que permita el conocimiento, autoconocimiento. Un espacio de salud, que partiendo de los recursos internos permita el mayor y mejor ajuste personal.

Con orgullo y cariño hoy puedo mirar hacia atrás y celebrar como en este año, GEA no solo ha nacido y dado sus primeros pasos, si no que ha crecido, configurándose y convirtiéndose en ese espacio que siempre pensó ser; un espacio de crecimiento personal; de salud, de búsqueda y encuentro.

Crecer, es afianzarse, es avanzar; por eso GEA celebra este primer año de vida y quiere compartirlo con  todos y todas;  estáis invitados  a participar de la alegría con la cual festejará su aniversario.

La semana se llenará de actividades gratuitas, contando con colaboradores del centro y colaboradores externos, y para las cuales es necesaria la inscripción previa (debido al aforo). El broche final será un fin de fiesta el sábado en el que desde la emoción y con las palabras que nacen desde el alma, desde el corazón, cantaremos a la vida, a la maternidad, a la paternidad y a la familia.

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Gracias por hacerlo posible, gracias por  acompañar, gracias por celebrar.

* 22 DE AGOSTO 10:30: “LA  DEPRESIÓN Y LA DEPRESIÓN POSPARTO”, RECONOCERLA Y AFRONTARLA. Jesica Rodríguez Czaplicki. Psicóloga GEA

* 23 DE AGOSTO 10:30: TALLER PAÑALES DE TELA. Sorteo posterior entre los asistentes. Patricia Osuna. Bebes Naturales

* 24 AGOSTO 10:30: TALLER SUELO PÉLVICO, DEMOSTRACIÓN. Sorteo de set de higiene y cuidado femenino. Marta Bernárdez Carbón, matrona colaboradora en GEA.

* 25 AGOSTO 10:30: “SER PADRES, MADRES, AMANTES” . La sexualidad tras el parto. Martina Gonzalez Veiga. Sexóloga; centro “Con mucho gusto”. Santiago de Compostela.

* 26 AGOSTO 10:30:  PARTO Y MOVIMIENTO. Tu pelvis, energía femenina. Un viaje sensorial a través de tu pelvis. Anna Palazon. Colaboradora en GEA

* 27 AGOSTO: CELEBRACIÓN

– Mañana: (11:00 A 13:30).  Recepción con bebidas y pinchos

 –  Palabras del puerperio. Poemario Maria Besteiros (Maternario) mesa  redonda. Sorteo del poemario de María Besteiros

 – Tarde: (17:00 a 21:00). Recepción con bebidas y pinchos dulces y salados.

 – Poesía desde dentro: Nuria Otero

                               – Sorteos:

                                               *Libros embarazo/parto/crianza.

                                               * Libros infantiles.

                                               * Set de cuidado bebé

                                               *  Otros

Jesica Rodríguez Czaplicki

Psicóloga G2888

Semana Mundial del Parto Respetado

Esta semana y como cada año, se está celebrando a nivel Mundial la Semana del Parto respetado, una iniciativa que pretende llamar la atención sobre la realidad de la atención al parto y nacimiento alrededor del mundo; una realidad que nos señala que en no pocas ocasiones se vulneran derechos básicos de las mujeres parturientas y los niños que nacen, derechos tales como una atención basada en la evidencia, una atención de calidad que atienda a las necesidades reales de madre su bebé.

El objetivo último perseguido con esta iniciativa, celebrada del 16 al 22 de mayo de la mano de European Network of Childbirth Assotiations (ENCA), y que este año toma el lema “Mi cuerpo, mi decisión, mi bebe”es el de empoderar a las mujeres en el momento del pato, que tomen conciencia de que ellas son las máximas responsables, y quienes tienen el poder de decidir como quieren parir.

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Deseo hoy traer a reflexión este tema, pues es competencia de sanitarios en particular y de la sociedad en general, considerar la importancia del trato que se le da a tan importante momento en la vida de una madre y de su bebé.

La realidad es que muchas mujeres se ven sometidas a un trato irrespetuoso, ofensivo, e incluso violento en el momento del parto; sigue existiendo la violencia obstétrica, la cual deja secuelas no solo físicas, sino psicológicas en madres y bebés.

Ante un momento de tanta carga emocional, pero también de salud, como es el embarazo y el parto, lo único que no puede faltar es el RESPETO, respeto por las necesidades de la madre y bebé, respeto por las decisiones informadas de la mujer, respeto ante la legada de un nuevo ser, solo hay un momento en la vida para nacer, esa es una experiencia única, y sabemos, porque así lo demuestran diferentes estudios; que el desarrollo del parto tendrá importantes consecuencias en el desarrollo del vínculo y la vida del ser humano.

Como nacemos importa, importa mucho, más de lo que creemos; importa para la madre, e importa para el bebé importa para la familia; y la realidad es que existen una serie de recomendaciones, que no siempre se siguen, la realidad es que en nuestro país, seguimos encontrando datos que nos alejan de las recomendaciones del ministerio respecto a la atención del parto normal; y las directrices de la OMS en materia de atención al parto; así podemos hablar de:

  • El porcentaje de cesáreas sigue siendo superior al 15% recomendado por OMS, aproximadamente un 25%, cifra que se dispara en la sanidad privada.
  • No se cumple la recomendación de no realizar amniorexis (rotura artificial de la bolsa) de forma rutinaria.
  • El porcentaje de Episiotomías sobrepasa el 40% en partos normales (muy por encima del 15% recomendado).
  • Se continua empleando la oxitocina sintética para acelerar el parto, aunque este siga una progresión adecuada.
  • Se sigue practicando la Maniobra de Kristeller, absolutamente desaconsejada por la OMS.
  • Las tasas de inducciones sigue siendo alarmantes, y hablamos de inducciones antes de la semana 42.

Ante estas cifras, no cabe más que pensar que algo no está funcionando adecuadamente, que fallamos y mucho, que la atención al parto y nacimiento es una tarea pendiente en España, y en este sentido pienso que hay más elementos a considerar; por ello quiero traer a reflexión algo más; y es el trato que reciben las mujeres durante todo el proceso del embarazo; pedimos un parto respetado y respetuoso, pero este respeto ha de ir mas allá del momento del nacimiento; ha de ser un continuo durante toda la gestación.

Mujeres llegan a consulta sintiendo ansiedad, miedo, preocupación e inseguridad, durante 40 semanas se les ha sometido a controles, pruebas, han recibido mensajes en los cuales se busca la posible patología, a veces nada tranquilizadores, en muchas ocasiones con un efecto nocebo; mujeres que indican que durante 40 semanas no se les ha explicado nada o casi nada, no se les ha dejado decidir, explicarse, exponer, preguntar; mujeres que llegan a su parto, tras 40 semanas en las cuales se les ha valorado y escrutado (no niego que sea preciso realizar un seguimiento que permita conocer el estado de salud para poder actuar de forma preventiva, lo que no tiene que ser de forma agresiva) y llegan a parir considerando que su opinión, dudas y necesidades poco y nada cuentan.

Mujeres que presentan un SEPT consecuencia de un parto abusivo, en el que el dolor del parto de volvió sufrimiento, mujeres separadas de sus hijos al nacer, mujeres que se sintieron infantilizadas, que llegaron a sentirse violadas, mujeres con heridas en el cuerpo y en el corazón, cuya vida familiar, social, sexual, ya no vuelve a ser la que era; mujeres y niños a los que se les ha robado un momento único.

El embarazo y el parto son salud, son fisiología, son naturaleza, son parte de la vida; como tal deben ser considerados, atendidos, respetados.

No olvidemos que el parto es un momento único, y que marcará para siempre a sus protagonistas.

Demos a las mujeres la posibilidad de decir “Mi cuerpo, mi decisión, mi bebé”.

Más información:

Violencia obstétrica, otra forma de violencia de género.

Estrategia de Atención al parto Normal

Episiotomia

El parto es nuestro

European Network of Childbirth Associations

 

 

Jesica Rodríguez Czaplicki

Psicóloga perinatal. Coleg: G2888.

04 de mayo. Día de la SALUD MENTAL MATERNA

La Salud Mental Materna Importa.

Bajo este lema, diversas organizaciones como Postpartum Support International (EE.UU.), Maternal Mental Health Alliance (Reino Unido), Maternal Mental Health Awareness Alliance (Turquía), Center of Perinatal Excellence (Australia), National Coalition for Maternal Mental Health (EE.UU.), Perinatal Mental Health Project (Sudáfrica), Maternal Wellness Clinic (Canadá), Mother First (Canadá), La Teppe Medical Centre (France), Post & Ante- Natal Distress Support Group (Nueva Zelanda), Reproductive Mental Health Programme (Canadá), The Marce Society for Perinatal Mental Health International, Marce Gesellschaft (Alemania), Postpartum Support Network (Nigeria) y, en nuestro país, la Sociedad Marcé Española de Salud Mental Perinatal (MARES), han lanzado la propuesta de proclamar el primer miércoles de mayo como el DÍA MUNDIAL DE LA SALUD  MENTAL MATERNA.

Porque la salud de las madres importa, porque se estima de 1 de cada 5 mujeres madres sufre o sufrirá algún trastorno durante el embarazo, parto o posparto; entre las que encontramos la depresión, la ansiedad, la psicosis posparto o el síndrome de estrés postraumático perinatal.

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Sabemos que las patologías psiquiátricas en el período de gestación pueden originar diversas complicaciones obstétricas, como prematuridad, bajo peso, o incluso pérdidas gestacionales; así mismo los partos pueden complicarse, y estas mujeres pueden vivir puerperios muy complejos. Por todo ello es precisa la vigilancia y promoción de la salud mental de las madres; y considerarla desde una faceta positiva, de promoción de salud; una prevención que implique a las mujeres naciendo desde las mujeres.

Es necesario tomar conciencia de la importancia de la salud mental de las madres, porque, tal y como señalan los impulsores de esta iniciativa:

  • Porque la salud mental materna IMPORTA.
  • Porque la enfermedad mental materna EXISTE.
  • Porque SE PUEDE detectar, diagnosticar y tratar.
  • Porque CUIDAR a las madres favorece el vínculo y el desarrollo saludable de los bebés

Iniciativa que tiene los siguientes para qué?.

  • Para aumentar la conciencia y la sensibilidad mundial acerca de la importancia de la salud mental materna.
  • Para conseguir que los gobiernos destinen fondos a prevenir, detectar y tratar los trastornos mentales de las mujeres durante el embarazo y posparto.
  • Para erradicar el estigma de la enfermedad mental materna. 
  • Para prevenir el impacto negativo de la enfermedad mental materna sobre la relación madre-bebé.
  • Para evitar las muertes por suicidio materno y/o infanticidio.

Así es preciso articular verdaderos sistemas de atención a la salud mental de las madres, con profesionales debidamente formados y capacitados, y un trabajo interdisciplinar, que de respuesta a las patologías mentales del puerperio en caso de que se presenten.

Pese a estas cuestiones, no debemos perder de vista que en la sociedad actual, el embarazo, parto y puerperio se viven desde una perspectiva interventiva y medicalizada, que en ocasiones olvida a la propia mujer como poseedora de recursos intrínsecos que le permitan su adecuado cuidado y salud física y mental; son precisamente estos recursos personales, estos factores de protección, los que debemos buscar, considerar y sobre todo propiciar, favorecer y fomentar, porque la salud mental de la mujer comienza con su propio cuidado.

Urge fomentar espacios que permitan a la mujer gestante y a la mujer puérpara conocerse y conocer, compartir y compartirse con otras mujeres, madres; desde una perspectiva de salud integral que aúne los esfuerzos de los distintos profesionales de la atención al embarazo, parto y puerperio.

Sabemos que la salud mental de las madres tendrá una notable influencia en el desarrollo socioafectivo de sus hijos; y que el vínculo madre-bebé es la base de la salud mental del niño; en ese sentido más que reparar el daño, debemos intentar que este no se produzca

Así, obstetras, matronas, psicólogos, pediatras, y sociedad en general, debemos actuar de forma conjunta,  mejorando la atención al embarazo (evitando la patologización), la atención al parto (creando entornos amables, que permitan su desarrollo fisiológico), la atención y promoción de la lactancia Materna (factor de protección para madre y bebé), y posibilitando un modelo que partiendo de la salud fomente la salud.

 

Porque la SALUD MENTAL DE LAS MADRES IMPORTA
Adhiérete a la campaña

Jesica Rodríguez Czaplicki

Psicologa Perinatal.  

La salud mental es cosa seria. La salud mental perinatal requiere una adecuada protección y promoción.

 

Como profesional de la psicología (debidamente formada, regulada y colegiada), no dejo pensar en la enorme responsabilidad que tenemos en nuestras manos, quienes nos dedicamos a cualquier rama de salud. Como en nuestras acciones (y omisiones), hay en juego mucho, está el bienestar de aquellos que acuden a nosotros.

A nuestros despachos, clínicas, gabinetes, hospitales,…, acuden seres humanos, y lo hacen bien sea motivados por una necesidad puntual, bien con un malestar que les acompaña desde hace algún tiempo, y en ocasiones también con una necesidad de acompañamiento y/o preventiva.

La Salud mental no tiene una definición concreta, pero si podemos indicar que la OMS señala que  se trata de “un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad”. (OMS 2001)

Los profesionales de la salud tenemos la responsabilidad no solo de restaurarla, sino de promocionarla. Nuestra tarea no es solo la de intervenir ante un problema,  sino que  también es nuestra función la vigilancia del mantenimiento de la salud, la prevención y promoción de una vida saludable, tanto a nivel físico como emocional.

En esta faceta de promoción del bienestar, no podemos obviar que es de vital importancia la intervención no solo sobre las personas, sino el proporcionar el fomento de un ambiente saludable, que sirva de soporte y sostén y ofrezca a los ciudadanos y ciudadanas oportunidades de desarrollo afectivo-emocional.

Si atendemos a la Salud Mental Perinatal, parece más clara aún la necesidad de promocionarla, de cuidarla, de actuar de forma preventiva; propiciando espacios de cuidado y autocuidado, espacios de crecimiento, introspección, comprensión y salud; sin olvidar la necesidad de la evaluación, diagnóstico e intervención en los casos necesarios (faceta esta más conocida de las actuaciones de los profesionales de la salud mental perinatal).

Bajo el título de esta entrada quiero traer a la reflexión algo que considero de vital importancia, y es precisamente el carácter de rigurosidad y seriedad que debe revestir a la salud física y mental y centrándome en mi rama, a la salud mental perinatal.

Pese a que la sociedad en conjunto tiene voz y responsabilidad en la salud física y mental, (ya que ésta es cosa de todos); somos los profesionales debidamente cualificados los que tenemos que centrar conocimiento, esfuerzo y acción en ella, conjugándonos con otros actores y promotores, pero siempre en relación a una base empírica de evidencia, seriedad y rigurosidad.

Y llamo la atención sobre este aspecto, porque con tristeza aprecio que estamos en una época en la cual no es difícil encontrar alternativas no del todo saludables ni fiables, en una sociedad en la que parece que “todo vale y cualquiera sabe”; en la que a veces la ética se desdibuja y se viste con una estética aparentemente agradable, aparentemente fiable, pero carente de base y rigor.

Los sanitarios tenemos responsabilidad de actualizarnos, formarnos, y sobre todo acercarnos a las necesidades reales, todo ello desde una perspectiva crítica y basada en la evidencia; todo ello a fin de poder ser la referencia, el punto de salida y llegada para una vida saludable.

Como profesionales de la salud debemos vigilar por ella, y por nosotros mismos, debemos tener presente que en última instancia (y esto ha de ir más allá de egos, pero siempre centrada en el conocimiento), nuestra guía, nuestro norte, nuestro horizonte, camino y fin es la salud, bien sea en la prevención, bien en el campo de la intervención.

 

En un mundo que no es solo azul…viviendo en un puzzle de 1000 colores

Hoy 2 de abril es el día de la concienciación mundial sobre el autismo; un trastorno que se estima que lo presentan una de cada 150 personas en el mundo; dentro de un espectro que va desde los niños con autismo de alto funcionamiento, hasta los casos más severos.
Muchos conoceremos la imagen de ese lazo formado por piezas de colores;   


Ese lazo que representa precisamente la variedad y variabilidad de las personas con autismo y sus capacidades y pontencialidades (que ya sabéis que me gusta anteponerlas a las debilidades). Una variabilidad que muestra las aun grandes dificultades que hay en la explicación de su etiología (sabemos que hay una confluencia de factores genéticos, ambientales y epigenéticos) y las diversas terapéuticas. Al final de esta entrada encontrareis buena y completa información sobre los TEA.

El diagnóstico cada vez más precoz es la clave para una adecuada intervención.

Pero he aquí el quid de la cuestión, saber realizar un diagnóstico adecuado es tan importante como saber transmitirlo.

Las personas con autismo tienen una visión particular del mundo, de las relaciones, de las emociones; la cual se manifiesta en su interacción con otros, entre ellos sus padres y hermanos.

Padres que llegan a consulta sabiendo que “algo pasa” pero a los que les cuesta aceptar que pase algo.

  

Padres y madres que en un momento dado empiezan a percibir determinadas dificultades, incluso para su propia relación con su hijo o hija; madres y padres que no entienden (y a veces no soportan) el silencio; padres y madres que no comprenden las rabietas y las frustraciones, padres y madres que a menudo se culpan, se duelen, se pierden y no encuentran camino, se desconciertan… Padres y madres que se preguntan pero a veces no preguntan, que temen, que no entienden.

Cuando una pareja recibe un diagnóstico de una patología, un síndrome, un trastorno… En uno de sus hijos, su mundo de pronto se detiene, en un extraño viaje entre el pensamiento sobre el pasado, el dolor del presente y la incertidumbre del futuro.

Padre y madre se bloquean, y se llenan de dudas que no siempre salen en forma de preguntas dirigidas a aquellos que les atienden.

Como profesionales sabemos que no es fácil dar ciertos diagnósticos a nuestros pacientes, a sus padres; y que necesitamos de nuestra propia protección emocional, pero no podemos dejar que ella nos nuble la visión y nos impida ver la necesidad de quien recibe nuestras palabras. 

Somos quienes transmitimos la noticia, ellos nos ven (y en realidad DEBEMOS ser) quien les acompañará en el momento inicial,  que será su referencia para buscar opciones-ayuda-consuelo, quien debe ofrecerle las distintas alternativa, quienes deberíamos poder darles un mapa para saber cuál es el camino por el que pueden transitar; y sobre todo, estar atentos y receptivos a las miles de preguntas que pueden rondar su cabeza y que no siempre se atreven a manifestar.

En ese mundo azul, rodeado por un lazo de mil colores, se encuentra la persona con autismo, esa que tiene tantas y tan asombrosas capacidades, esa que nos sorprende no comprendiendo un refrán, pero sabiendo percibir pequeños sutilezas; esa se no entiende nuestra sonrisa pero es capaz de memorizar donde van colocadas las piezas de la maquinaria de un reloj; y junto a ellos están sus familiares, los cuales necesitan de nuestro apoyo también. Familiares que viajan desde el shock a la aceptación, pero que por el camino necesitan aprender, compartir, y dejar salir emociones.

Siempre me ha admirado la capacidad de movilización que tienen los padres de los niños con autismo, tanto de forma individual como colectivo, es como si las emociones que no siempre saben expresar sus hijos sean emociones que se unen a las propias y el silencio de sus pequeños solo es un elemento que da mas volumen a su voz; pero aunque aparentemente fuertes, también llenos de incertidumbre; necesitan del apoyo profesional, del acompañamiento más allá de una pautas de actuación e intervención.

No nos olvidemos que como profesionales debemos ver la unidad, el todo, acompañar, apoyar y permitir la expresión, la duda el desconocieron y el miedo.

Y mientras tango sigamos con ellos viendo el azul del cielo y maravillandonos con la riqueza y variedad de color.

Más información sobre autismo:

 Todo sobre autismo en la página Neuronas en Crecimiento. De María José Mas

Autismo Diario
Federación de Autismo Galicia
Autismo en la familia
Artículo en psichotema. Estrés en madres de niños con autismo

21 del 3… 3 del 21

“Lo que niegas te somete.

Lo que aceptas te transforma”.

Carl Jung.



Esta profesión es maravillosa, te permite acompañar en la felicidad y estar al lado en la tristeza, siendo testigo de la grandeza y de la fuerza que tiene el ser humano para crecer con la adversidades, para unirse en la dificultad y para ser grande en la superación .

Durante el embarazo toda mujer, toda familia, se prepara con alegría, ilusión y un cierto grado de incertidumbre, para recibir a su bebé, a esa nueva vida que desean tomar en sus brazos, y a la que esperaran durante 40 semanas, en las que hay pruebas y análisis que aseguran la tranquilidad de que todo sigue un curso normal… Y llega el día de dar la bienvenida a sus bebés; en que nace el fruto de su vientre y sonríen a la vida y conocen el amor mas grande que han sentido.

Y de pronto, la vida se encarga de cambiarles los planes. La realidad llega como un bloque de hielo directo al corazón, el mayor mazazo que podían esperar en forma de diagnóstico…

…Podría ser cualquiera, pero pongámosle como nombre  Trisomía 21.

Hoy 21 del 03 se celebra el día del síndrome de Down, precisamente porque quienes lo tienen, poseen un cromosoma extra en el par 21; o lo que es lo mismo 3 del 21.

No voy a hacer una explicación del síndrome y sus manifestaciones, para ello os dejo al final enlaces con mucha y buena información; si voy a hablar aquí de la otra parte del síndrome, de la que se vive en el alma, de la que se emociona las saber que tu hijo tiene síndrome de Down. De la cara llena de preguntas, dudas y temores, de la que a veces mira dentro de sí pensando si en alguna manera es “culpable”, de la que busca respuestas, consuelo, soluciones.

  

Escribo esta entrada de blog porque el destino ha querido ponerme cerca de una familia que acaba de recibir tal noticia, y lo hizo casi en el mismo momento en que recibían a su precioso y deseado niño, cuando le encontraban a este lado de la vida.

Y me ha hecho reflexionar, y mucho…

Me ha llevado a preguntarme si realmente el sistema está preparado para acompañar a estos padres (y demás familia) en el momento en que reciben el diagnóstico.

Me ha hecho pensar en el duelo que vive aquel que espera que todo vaya bien y de pronto resulta que no es así.

En la negación inicial, la sensación de irrealidad, la necesidad de que sea un sueño.

En la rabia que le sigue, el enfado, la angustia vivida en forma de ira.

En el miedo que se experimenta ante la incertidumbre del futuro

En la búsqueda del por qué? De la causa, del motivo, de la razón.

En la necesidad del consuelo, del aliento, del ánimo, en esa negociación de que todo irá bien, que igual algo cambia.

En la tristeza profunda, en ese ver el sueño roto, en el dolor que lleva a finalmente aceptar la necesidad de coger los pedazos de sus proyectos y rápidamente con ellos construir uno en el que el escenario es  otro, aunque los protagonistas sean los mismos, la historia la escribirán con otra letra.

Y pienso que en este proceso urge que haya un buen acompañamiento; uno que no solo hable y explique, que no se limite a recitar datos y cifras, si no que permita expresar, sentir, sentirse, vivirse.

Pienso en los “todo ira bien”, “verás que salís” que no dejan espacio a la vivencia y expresión del dolor.

En la desautorización de las lágrimas, en las rápidas “ordenes” de tomar fuerza, en las palabras que no dejan temblar, temer, llorar, como si no fuera la más humano del mundo.

En la soledad que les invade en alma, pese a estar acompañados.

En el miedo a sentirse solos, que el paso del tiempo aleje a los demás, a no saber por donde y con quien caminar.

En mil y una emociones juntas, en amor y desconcierto, en tristeza y alegría, en tranquilidad y angustia…

Recuerdo y se me eriza la piel ante las palabras de un padre que decía “esto tenía que ser una fiesta y hoy parece un funeral”.

Porque es así, es un momento de duelo, que debe ser respetado, que debe ser acompañado, que debe ser escuchado. Y como cualquier duelo, transitado y vivido en todas sus fases y etapas, con la tranquilidad de saber que se puede hacer una pausa para llorar, para gritar, para tomar aliento y seguir adelante.

Pienso en la fuerza enorme que tiene el amor hacia los hijos y como es capaz de mirar y centrarse en lo realmente importante.

Hoy, 21 del 3 dedico la entrada de este blog a esa bebé que acaba de nacer, a su madre, padre, hermana, familia; y a todos los bebés y todas las familias que toman en sus brazos y abrazan con su corazón a un ser que ha venido a ponerles todo del revés, a un pequeño que tiene 3 del 21, uno extra, y lo tiene para traer un plus de superación, un extra de energía, un extra de esfuerzo, y estoy segura que un extra de alegría.

No se trata de una enfermedad, no es una patología, es un cromosoma de más, es otra forma de ver y vivir la vida.
Y como siempre digo y pienso, puede que haya alguna dificultad, pero al lado de esta siempre hay una potencialidad, centrémonos en ver hasta donde se puede llegar, lo importante es saber cual es la capacidad real.

Para mucha más información sobre el Síndrome de Down podéis visitar:

Página de María José Mass. Neuropediatra. Todas sus entrada sobre el Síndrome de Down
Down España
Down Galicia

Agradezco a L y P permitir que mis palabras tomen una parte de su historia. Y gracias a los profesionales que les están acompañando desde el minuto cero. 

Ellos han estado arropados,  han encontrado una palabra amable, no están solos. 

 

Los niños ante la muerte y el duelo.Taller gratuito viernes 04/03/201610:30 horas

La muerte es la única cuestión de la que tenemos certeza que nos va a ocurrir en esta vida, es un transito que todos en algún momento hemos de pasar, y que nos llena de dudas, preguntas e incertidumbres.

Hasta hace poco la muerte era considerada con mas naturalidad en nuestra sociedad; poco a poco la hemos ido alejando de nosotros, le hemos ido poniendo un velo que la ocultara, y hemos decidido que no formara parte de la propia naturaleza del ser humano. la muerte ha pasado a ser un tabú, del que se habla con eufemismos, algo de la que poco se dice, poco se sabe, poco se mira, y en este sentido, los niños han perdido todo contacto con ella; en ese afán por protegerlos, porque no sufran daño, les hemos alejado de una realidad por la cual se hacen preguntas, de la que les surgen dudas, y ante la que nos demandan respuestas.

Fruto de esa necesidad de padres y madres de afrontar este proceso con sus hijos, de poder darles una respuesta, ofrecerles una información y acompañarles ante la pérdida de sus seres queridos, surge esta charla-taller, en la que pretendemos de forma amena, vivencial y dinámica, ofertar herramientas para afrontar el tema de la muerte y el duelo con nuestros hijos.

proporcionando un espacio para nuestra autorrevision de dudas, miedos y dificultades en torno al duelo.

Es una charla-taller gratuita, pero es preciso que nos comuniquéis vuestra asistencia, ya que por las características del espacio y de las dinámicas a emplear el aforo es limitado.

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Quién cuida al que cuida?

El otro día mantenía una conversación sanitario que me contaba lo extremadamente cansado que se encontraba; cansado física pero sobre todo anímicamente. Como ocurre en las ciencias de la salud: dos más dos no siempre son cuatro, y por mucho que se haga, a veces no es suficiente.

Dolor y agotamiento en unas palabras que dejaban ver un profundo amor por su profesión; pero de las que podía extraerse una gran tristeza y sensación de soledad. 

No llega con darlo todo, a veces, por mucho que sepas, por mucho que conozcas, por muchos medios, la vida tiene otro plan, y no siempre se puede solucionar satisfactoriamente un problema, no siempre se puede restituir la salud, no siempre se puede reparar el daño; y ante estas situaciones, en las que ponen todo su saber, la ciencia y la conciencia, la ética y la experiencia, estas cuyo resultado final no es el deseado (aunque a veces si el esperado), quien sostiene?.
  
Me explicaba mi interlocutor que, en las formaciones y cuando los psicólogos  trabajamos con sanitarios en comunicación y relación de ayuda, solemos hablarles de la importancia de la escucha activa, de la empatía, de la aceptación, de no juzgar, de la cercanía, del apoyo… Les decimos cuestiones como Que son la cara que representa la solución, son en quien confían, que son la voz que quieren que les calme,…, pero y ellos?. Dónde quedan?

Entonces tras debatir sobre todo esto, me viene a la mente mi experiencia personal y profesional, y aparecen muchas imágenes:

Me viene la la imagen de esa matrona que acompañó a una mujer durante todo su embarazo, y acabó recibiendo con lágrimas de dolor una vida que se apagó antes de nacer.

Recuerdo a la obstetra que se acerca a la puérpara con una infección de origen desconocido y le dice con palabras sinceras de preocupación y sin miedo alguno a que se le juzgue, que todos los días hace el viaje de ida y vuelta al trabajo pensando en ella y buscando la causa, y que le jura que la encontrará y la vencerán.

Veo a las matronas y auxiliares que se arman con pancartas y se lanzan a la calle a decir que sus condiciones no son justas ni para usuarios ni trabajadores y que sin personal no se puede trabajar, atadas de manos y pies nadie puede hacer su trabajo.

Escucho las palabras de ese médico que se peleó con medio servicio para lograr cambiar las cosas y dar dignidad y respeto, calidez y más calidad a la atención del parto y nacimiento y de la mujer en general.

Siento a la matrona que no le importa ir contra corriente, y que al final consigue  nadar con fuerza y compañía mientras solo se preocupa por las vidas que recibe y las madres a las que acompaña, aunque eso implique discutir y pelear cada día.

Veo al cirujano que se deja la piel en el quirófano, y que se va a casa pensando en que hizo, que debió hacer y que pudo hacer mal, con una sensación de que siempre queda algo por hacer.

Y me recuerdo a mí misma, cuando las emociones que queda en mi despacho son tan Intensas y llenas de dolor y angustia, que se clavan en el alma.

  
Y pienso, quién cuida de todas estas personas?, quién les ofrece soporte y apoyo emocional, quién les tiende una mano y les proporciona un espacio de cuidado y de intercambio emocional y experiencial?.

Algunos tenemos clara la importancia de este cuidado y revisión, y buscamos los recursos; pero es iniciativa personal e individual.

A menudo me comentan, cuando les pregunto por su autocuidado, que es “sálvate como puedas”, es más cosa de grupo, de apoyo entre compañeros, de protegerse unos a otros. La atención al que cuida no se contempla, les damos la vida de otros y las ponemos en sus manos, les exigimos un rendimiento y unos mínimos, pero no se les proporcionan los recursos para hacerlo,ni mucho menos para cuidarse a sí mismos. 

Porque a veces las cosas no van como deseamos, porque a veces la vida se les escurre de las manos, porque a veces por más que luchen 10 horas en un quirófano, por más que se peleen con la muerte, esta les acaba ganando.

Porque a veces tienen que librar batallas absurdas en despachos, porque a veces lo difícil no es sanar, sino conseguir los medios para hacerlo.

Creemos que  es su trabajo y que tienen que hacerlo sin más, escucho a veces que es la profesión que han elegido y que a ella se deben, y sí, es cierto, pero ello no implica que las sombras que la cubren les afecten.

Nos falta cultura de autocuidado, nos falta saber que el que sana a menudo necesita ser sanado, nos falta mucho por hacer, veo a estas personas y veo a grandes profesionales, pero también veo a seres humanos que se rompen por momentos y que no encuentran en el sistema una red que les de el adecuado sostén y cuidado.

Dando imagen al embarazo. Belly painting

Con el inicio del año, tuvimos el placer de recibir en GEA a una familia que venia cargada de ilusión y alegría ante la vivencia de su segundo embarazo.

Mery deseaba dar imagen artistica a todas las emociones que está sintiendo y experimentando en esta gestación, especial porque en ella está siendo acompañada por su hija, una preciosa y risueña pequeña que hizo las delicias de todos los que estuvieron presentes en la sesión de Belly Painting.

Como siempre hacemos, Mery nos cubrió un sencillo cuestionario personal a fin de que todos pudiéramos conocerla mejor, sus gustos, sus necesidades, sus inquietudes, y aquello que quería que representara tan dulce espera,…, además en este caso, uno de sus deseos era que su pequeña hija participara en todo momento.

Y así Marthazul comenzó su proceso creativo, sirviéndose de esa pequeña manita para dar raíz y cuerpo al dibujo que plasmaría en el vientre de Mery

 

Mientras tanto, la tarde transcurría entre sonrisas y risas, las cuales iban registrando Miguel y Luis de Outraluz; 12575707_10153904712817700_748321701_nno es fácil guardar en una imagen tanto sentimiento y felicidad, pero estos chicos tiene un ojo que capta todos los matices.

La delicadeza y sensibilidad de Marthazul daba cada vez mas forma y vida a este lienzo humano, como ella dice “doblemente vivo”, y con ella daba imagen a muchas emociones.

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Esas sesiones tienen algo especial, y es que nos permiten tener el gran honor de estar cerquita, sintiendo el calorcito de las emociones que sienten estas mujeres y la conexión con sus embarazos, y además nos dejan ser espectadores privilegiados de la felicidad que les produce la espera y el ponerle imagen a sus sentimientos.

Aquí podéis ver el resultado final; las risas y las emociones de esta tarde quedan guardadas para siempre en sus protagonistas, y por supuesto en nuestro sincero agradecimiento por permitirnos ser partícipes de algo tan especial.

GRACIAS FAMILIA POR CONFIAR EN NOSOTROS!!!

Desde que el alba quiso ser alba, toda eres
madre. Quiso la luna profundamente llena.
En tu dolor lunar he visto dos mujeres,
y un removido abismo bajo una luz serena.

¡Qué olor a madreselva desgarrada y hendida!
¡Qué exaltación de labios y honduras generosas!
Bajo las huecas ropas aleteó la vida,
y sintieron vivas bruscamente las cosas.

Eres más clara. Eres más tierna. Eres más suave.
Ardes y te consumes con más recogimiento.
El nuevo amor te inspira la levedad del ave
y ocupa los caminos pausados de tu aliento.

Ríe, porque eres madre con luna. Así lo expresa
tu palidez rendida de recorrer lo rojo;
y ese cerezo exhausto que en tu corazón pesa,
y el ascua repentina que te agiganta el ojo.

Ríe, que todo ríe: que todo es madre leve.
Profundidad del mundo sobre el que te has quedado
sumiéndote y ahondándote mientras la luna mueve,
igual que tú, su hermosa cabeza hacia otro lado.

Nunca tan parecida tu frente al primer cielo.
Todo lo abres, todo lo alegras, madre, aurora.
Vienen rodando el hijo y el sol. Arcos de anhelo
te impulsan. Eres madre. Sonríe. Ríe. Llora.

Miguel Hernández

Desde que el Alba quiso ser alba

En compañía pero sin sentirse acompañada. La soledad de algunas madres.

Cuando pensamos en el embarazo y maternidad, solemos imaginarnos una etapa llena de plenitud, alegría, felicidad, satisfacción,…, en la que no ha lugar a la tristeza, al vacío, a la soledad; pero la realidad, como en muchas otras cuestiones, tiende a darnos un toque de atención, tiende a mostrarnos nuestros errores y equivocaciones, de forma que no es extraño, ni mucho menos, que veamos Madres cuya mirada es triste, ausente, agotada,…

Y es que en la maternidad muchas mujeres pueden sentirse rodeadas de gente, pero realmente solas, pueden sentir que tienen compañía a su alrededor pero que no tienen un verdadero acompañamiento,…, pueden experimentar una gran soledad que no se permiten expresar en alto.

El embarazo y parto suponen una etapa de crecimiento, de salud para la mujer, la mujer-madre, tiene un cuerpo en plena efervescencia de actividad hormonal, fisiológica, modificando(se) para crear y dar vida,  entendido así,  el embarazo no ha de suponer una etapa de riesgo para la mujer, si no de crecimiento, de poder, de ganancia.

De igual modo, el puerperio es un momento de renovación, de adaptación, y también de crecimiento; un momento en que la mujer-madre, integra en si el nuevo rol que asume.

No podemos negar la influencia que tiene la neurobiología en las mujeres puérparas, y como todos los cambios hormonales afectan a los neurotransmisores, y con ello al estado de ánimo.

Otra variable a considerar es la lactancia, la cual no siempre resulta fácil, y una lactancia dolorosa, difícil, puede tener importantes efectos sobre las emociones de la mujer.

Tampoco obviemos la vivencia del parto, si este ha sido el esperado, si de alguna manera ha producido un trauma, si ha sido una ruptura con las expectativas,…, si ha sido por cesárea, con las consecuencias físicas que conlleva. Factores todos ellos que van a influir en la vivencia emocional de la mujer.

Ante todos estos escenarios, las madres pueden  relatar que están acompañadas pero en soledad, más bien diríamos que se sienten “rodeadas de gente pero sin compañía”, soledad más dolorosa no puede haber.

Y es que muchas veces las madres se encuentran ante una realidad que desconocían, con puerperios más o menos complicados, y con un nivel de exigencia que las desborda. Mujeres que deben seguir adelante con el ritmo de vida anterior a la maternidad, mujeres que aunque tengan cicatrices deben sonreír pues ellas y sus bebés están bien, mujeres que reciben mensajes contradictorios, mujeres a las que se les juzga en su camino de la maternidad, mujeres sin referentes reales, mujeres a las que no se les permite llorar.

La maternidad es cambio, y todo cambio conlleva a una adaptación, cada persona tiene su ritmo, sus necesidades, sus visiones, sus inquietudes.

Muchas mujeres me relatan que ahí están ellas, cansadas, desbordadas, con la casa llena de visitas, sirviendo cafés, poniendo galletas, viéndose al espejo y sin reconocerse, buscando la alegría y la vitalidad que antes tenían (y que todos reclaman al no ver).

Algunas más afortunadas, establecen red y vínculo con grupos de madres, con  grupos de lactancia, en grupos de acompañamiento en el puerperio y crianza (con matronas y psicólogas) y ahí ven un soporte, un espacio donde hablar, comunicar, donde ser escuchadas; pero también debemos reflexionar en este sentido, pues acompañar significa estar al lado de, no dar lecciones ni juicios, respetando decisiones, estando cerca para sostener si vemos que se tambalea, para estar como dice mi compañera y amiga Marta  Bernárdez “en el arcén por si necesitan que en un momento nos unamos a su camino”.

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Otras menos afortunadas, se sienten solas, e incluso desarrollan trastornos afectivos que les hacen entrar en un aislamiento aun mayor, porque unida a la propia depresión, está la sensación de no poder sentirse triste, el juicio externo y la falta de apoyo y comprensión; y es aquí donde la terapia correcta, concreta y adecuada con el profesional indicado (psicólogo perinatal) cobra especial importancia y necesidad.

Repito que  la maternidad es proceso de cambio, de evolución, de crecimiento; pero un proceso al que en estos tiempos se le exige demasiado, se le permite muy poco y se le da casi nada.

Así pues, cuando estemos ante una puérpara, que nuestros ojos vean a la mujer madre cuya vida ha cambiado, a la mujer madre que se adapta a un nuevo ser, que está llena de demandas (internas y externas), que no sabemos que siente, que no conocemos como se encuentra, pero que a buen seguro, está viviendo el momento de mayor intensidad y exigencia que ha vivido jamás.

 

 

Jesica Rodríguez Czaplicki.

Psicóloga G2888